Si alguna vez has soñado con deslizarte sobre las olas y sentir esa mezcla de libertad, adrenalina y conexión con el mar, seguramente también te habrás preguntado: ¿por dónde empiezo? Es normal. En nuestra escuela de surf en Loredo lo vemos a diario: caras de ilusión, nervios, ganas de probar… y, cómo no, algunos tropiezos que forman parte de la aventura.
Lo que quiero transmitirte con este artículo es que equivocarse es parte natural del proceso, y que esos fallos, lejos de ser un obstáculo, pueden convertirse en aliados si los sabes identificar a tiempo. Hoy vamos a hablar de los errores comunes al aprender a surfear, cómo reconocerlos y qué hacer para que no te frenen en tu camino.
Aprender surf es un viaje, no una carrera
Déjame decirte algo que repetimos mucho en clase: el surf no es un deporte que se domine en una tarde. Y eso está bien, porque precisamente ahí está su magia. Cada ola es distinta, cada sesión es un nuevo reto, y eso significa que no hay dos días iguales en el agua.
Habrá momentos de frustración —cuando sientas que no avanzas— y momentos de euforia —cuando logres ponerte de pie por primera vez o cojas tu primera ola verde—. Lo importante es abrazar ambos. Como entrenador, después de más de diez años viendo a cientos de alumnos progresar, te puedo asegurar que la constancia y la paciencia pesan más que cualquier habilidad física.
Errores comunes al aprender a surfear
1. Elegir la tabla equivocada
Es muy tentador querer empezar con una tabla corta, como las que ves en vídeos de surfistas profesionales haciendo maniobras increíbles. Pero créeme: eso es como querer aprender a conducir empezando directamente con un coche de carreras.
La mayoría de principiantes necesita una tabla grande, estable y blandita (softboard). Esa tabla es tu mejor amiga en los primeros pasos, porque te da equilibrio, flotabilidad y seguridad. He visto alumnos desesperarse en sus primeras clases porque no podían ni ponerse de pie… y el único problema era que la tabla no era la adecuada.
2. Saltarse el calentamiento
Sé que la emoción de ver las olas hace difícil esperar, pero meterse en el agua sin calentar es un error muy común. El surf es más exigente de lo que parece: remar, levantarse rápido, mantener el equilibrio… todo eso exige que tu cuerpo esté despierto.
Un par de estiramientos, un poco de movilidad de hombros y caderas, y hasta una breve carrera por la orilla te preparan para rendir mejor y evitan tirones o lesiones tontas. Te sorprendería cuánto cambia la sensación en el agua con solo dedicar 10 minutos a tu cuerpo antes de entrar.
3. Colocarse mal en la tabla
La posición es clave. Si te tumbas demasiado adelante, la tabla se clava; si lo haces demasiado atrás, parece que remas con el freno de mano puesto. Encontrar el punto justo no siempre es fácil, y aquí es donde un ojo experto ayuda muchísimo.
4. Querer correr antes de andar (u ola grande antes de ola pequeña)
La emoción nos puede. Es normal que al principio quieras ir directo a las olas más grandes, pensando que así progresas más rápido. Pero la verdad es que esas olas te van a dar más revolcones que alegrías si aún no dominas lo básico.
Lo ideal es empezar con la espuma, luego pasar a olas pequeñitas y, poco a poco, enfrentarte a condiciones más exigentes. Esto no solo te da confianza, también te quita el miedo y hace que cada paso sea más divertido.
5. No escuchar al instructor
Es comprensible: ves a otros surfistas, quieres imitarlos y piensas “yo me apaño solo”. Pero el surf tiene muchísimos detalles que no se ven desde fuera: la remada correcta, la posición de los pies, cómo mirar la ola… Y todo eso alguien tiene que enseñártelo.
Un buen instructor no solo corrige tus movimientos, también te da seguridad en el mar. Y esa confianza es oro puro cuando estás aprendiendo.
6. Impacientarse
Este quizá sea el error más humano de todos. Queremos resultados rápidos, y cuando no llegan, aparece la frustración. Pero el surf no funciona así. He visto alumnos que se rindieron tras dos días porque no lograban ponerse de pie, y otros que, con constancia, en cuestión de semanas ya estaban disfrutando de olas verdes.
El secreto está en disfrutar del proceso. Cada caída enseña algo, y cada pequeño avance suma.
Consejos prácticos para evitar estos errores
- Escoge la tabla adecuada: déjate asesorar, y si tienes dudas, quédate con una tabla grande de espuma.
- No subestimes el calentamiento: tu cuerpo y tu surf lo notarán.
- Corrige tu posición en la tabla: pide feedback a tu instructor y no te obsesiones, es cuestión de práctica.
- Progresa poco a poco: primero espuma, luego olas pequeñas, y después ya habrá tiempo para retos más grandes.
- Sé paciente contigo mismo: no compares tu proceso con el de otros, cada surfista tiene su propio ritmo.
Por qué una escuela de surf marca la diferencia
Podrías intentar aprender por tu cuenta, sí, pero la realidad es que la mayoría de los errores comunes al aprender a surfear se corrigen mucho más rápido con ayuda profesional. En la escuela de surf en Loredo trabajamos con grupos reducidos, usamos el material adecuado y, sobre todo, damos feedback constante para que cada alumno sepa exactamente en qué mejorar.
Además, no todo es técnica: también enseñamos seguridad en el mar, cómo leer las olas, cómo entrar y salir del agua sin riesgos.
Equivocarse es aprender
Si estás pensando en empezar a surfear, quédate con esto: equivocarte no es malo. Al contrario, cada error es una lección. Los errores comunes al aprender a surfear forman parte del camino, y con la actitud adecuada pueden ser incluso divertidos.
Así que no tengas miedo a caerte, a perder alguna ola o a tardar en ponerte de pie. Todo eso te acerca un paso más a ese momento mágico en el que, casi sin darte cuenta, estarás deslizándote sobre tu primera ola con una sonrisa imposible de borrar.
Preguntas frecuentes
La mayoría logra ponerse de pie en las primeras sesiones, pero coger olas verdes con fluidez requiere varias semanas de práctica constante.
No necesitas ser un atleta, pero cuanto más preparado físicamente estés, más disfrutarás. Y tranquilo: el surf mismo te pondrá en forma.
Un softboard grande y ancho (7-9 pies) es lo ideal para empezar. Te dará más estabilidad y confianza.
Puedes intentarlo, pero avanzarás mucho más lento y con más frustraciones. Una escuela te enseña técnica y seguridad desde el primer día.
Querer resultados rápidos. El surf es un proceso: paciencia, constancia y actitud positiva son tus mejores aliados.